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Cultura y tradición

Cipotegato y fiestas patronales en honor a San Atilano

 

El Cipotegato es la tradición más popular de Tarazona, que mereció el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2009. Tiene lugar cada año el 27 de agosto, en el marco de las fiestas generales que hasta el 1 de septiembre celebran la consecución en 1644 de una reliquia de su patrón San Atilano.

 

El día 27, en las horas previas al mediodía, una multitud de personas va abarrotando la plaza de España y las calles aledañas para aguardar al Cipotegato, al que comienzan a vitorear y animar con cánticos antes de su salida. A las 12.00 horas, el personaje - ataviado con una indumentaria semejante a la de un arlequín, encapuchado, con pantalón y chaqueta acolchados con los colores amarillo, rojo y verde- abandona el Ayuntamiento y se abre paso entre el gentío a través de un pasillo humano. Escoltado por amigos, atraviesa la plaza perseguido por la muchedumbre que le arroja tomates y luego inicia una carrera por varias calles de la que regresa triunfalmente a su punto de partida minutos más tarde. Antiguamente el recorrido era secreto, pero desde el año 2010 se decidió hacerlo público con el objetivo de que el público pudiera disfrutar de la fiesta durante más tiempo. A su vuelta a la plaza de España, como reconocimiento a su esfuerzo es alzado al grito de "Cipote, Cipote" hasta el monumento conmemorativo del personaje situado frente a la fachada del Ayuntamiento, dando así inicio a las fiestas mayores de Tarazona.

 

El Cipotegato es elegido anualmente en un sorteo realizado entre los jóvenes de la población.

 

El espectáculo aparece recogido a principios del siglo XX en el archivo municipal, en donde consta el pago de seis pesetas al encargado de representar esta figura para el entretenimiento, aunque la costumbre de arrojarle tomates comenzó a mediados del citado siglo. Sin embargo esta tradición turiasonense está documentada en el archivo de la Catedral de Tarazona desde finales del siglo XVIII. Por entonces, un personaje llamado "El Pellexo de Gato" persiguía a los niños durante la procesión del Corpus Christi.

 

El Cipotegato da el pistoletazo de salida a seis días diversión y alegría. Entre los actos más destacados se encuentran la procesión de la reliquia de San Atilato y la ofrenda de flores y frutos a la patrona, la Virgen del Río, del día 28, la feria taurina, los castillos de fuegos artificiales y la quema del sapo, como broche final. Las charangas, los conciertos y las verbenas nocturnas o los almuerzos populares animan el ambiente de la ciudad. Además, las cinco peñas oficiales -El Desbarajuste, Dominguera, Chalibes, Sapillos y Garrafus- colaboran en la organización de gran cantidad de actividades para todo tipo de público.

 

Más información acerca del Cipotegato.

 

 

Quililay

 

La romería que dio inicio a esta tradición se celebró en 1515, año en el que los campos de Tarazona estaban castigados por condiciones climatológicas adversas que pusieron en fuertes apuros las economías domésticas de los labradores.

 

Anualmente este gremio tenía que solicitar permiso al Cabildo de la catedral para ascender hasta el santuario de la Virgen de Moncayo para implorar la protección de la Virgen y fue en 1517 cuando los canónigos decidieron conceder una autorización permanente para organizarla. 

 

Se dio el nombre de Quililay porque el tambor que marcaba, y continúa marcando, el ritmo de la jornada lo hace con un toque especial que suena precisamente como si quisiese pronunciar esa palabra.

 

 

 

Semana Santa

 

 

La Semana Santa turiasonense, declarada de Fiesta de Interés Turístico Regional en 2005, es otro de los principales atractivos turísticos y culturales de la ciudad. En ella participan 900 cofrades pertenecientes a diez cofradías que toman parte en la multitud de actos que se organizan en torno a ella: el pregón, la Exaltación de cornetas, tambores y bombos, el Vía Crucis o las diferentes procesiones. 

 

Especialmente destacada es la procesión general del Santo Entierro, que se celebra la tarde del Viernes Santo, y en la que participan todas las cofradías, excepto la Resurrección del Señor, que lo hace el Domingo de Resurrección.

 

En total, salen a la calle doce pasos entre los que sobresalen por su valor artístico las tallas de la Piedad, obra del escultor Francisco Gutiérrez, y el Cristo del Consuelo, así como el busto de Santa María Magdalena. También destaca el fervor por el Santo Cristo de la Venerable Orden Tercera, que puede venerarse en la Iglesia de San Francisco y que es portado a hombros por los hermanos cofrades de la Cofradía del Santo entierro en la procesión general.

 

En los últimos años se han recuperado tradiciones perdidas como la procesión de las Siete Palabras, cuyo origen se remonta al año 1952.

 

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Última actualización

Última actualización: 12/12/2018

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